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dissabte, 26 d’octubre del 2024

Aceite de oliva: jaque al origen

 CARLA CENTELLES 

Otra crisis más 


Lo que pasa con el aceite de oliva: ¿Mala suerte o crisis climática?

24/10/2024 - 

Castellón es un olivar multipremiado por su Aceite de Oliva Virgen Extra; con una valoración de 91 sobre 100, el AOVE Radix Nostra Nana (Sant Jordi) logró un reconocimiento como Top 10 mundial en 2024, algo que solo ha logrado otro aceite español en los premios Evooleum; Castellón es una de las regiones españolas con más variedades super locales según Paloma Roures (asesora y especialista, Intercoop) asegura que los aceites castellonenses son la envidia por su calidad organoléptica - o eso le transmiten los mejores profesionales de paneles de cata nacionales-. Este olivar que se abre hueco en el mapa nacional, está en jaque y puede ser la primera ficha del dominó de una tendencia generalizada.

Las condiciones actuales suponen un punto de inflexión a la dinámica del olivar tradicional y profesional que lejos de ser consecuencia de un año vecero, ve acentuada una tendencia que precipita decisiones estratégicas. Sí, este año cierran muchísimas almazaras cooperativas a pesar de ser el músculo de la mayoría de los pueblos de Castellón y Valencia. 

Hace unos meses hablábamos de las marcas que han surgido en la región norte de la Comunidad Valenciana  como consecuencia de la cultura olelícola de una zona que conserva la mayor concentración del mundo de olivos milenarios de la Farga. Y con eso de que las segundas partes nunca fueron buenas llega una catastrófica realidad. Le medimos el pulso al paisaje, a los productores, al territorio o al origen: cómo sea que desde la mesa se le quiera llamar al sector primario, porque si éste se derrumba, solo queda aire en el plato.

Las cifras y los cierres

Este verano, la Unió Llauradora i Ramadera ya estimaba un 85% el descenso productivo para la campaña del 2024/25, la Consellería de Agricultura lo situaba entre un 95 y un 100% en las principales zonas productoras de secano y entre un 40 y un 95% en regadío. Si los últimos 20 años situaban a Castellón en las 113.000 toneladas, esta campaña prevé una producción de aceitunas de alrededor de 35.500 toneladas, más baja aún que las anteriores. 

“Hace dos años hicimos 87.000 kg en una muy mala campaña (habitualmente abarcan 3 millones de kilos), si este año hacemos la mitad de esto serían muchas”, cuenta Miguel Azucena de la Cooperativa de Canet Lo Roig (Baix Maestrat). Han decidido cerrar su molino este año porque abrir implica pérdidas y llevarán las aceitunas a La Jana. En la misma zona, David y Juanjo emprendieron un proyecto propio con la marca Lo Canetà para AOVE en ecológico: “Sólo tenemos 95 litros de Farga de los 2.000 litros de un año normal, pasaremos el año con otras variedades y algunos litros que nos quedan de la pasada edición”.

“La actual es un 5% de una cosecha normal: un absoluto desastre”. Jordi Segarra, gerente de la Oleolícola Penyagolosa (Vilafamés) confirma que, efectivamente, la cosecha de hace dos años supuso el 20% y ya entonces la gente mayor insistían en que no recordaban una cosecha tan baja en los últimos 50 años. La almazara recoge aceitunas de Les Useres, La Pobla, Cabanes, Vilafamés (Plana Alta y Alcalatén). “Pensábamos que tardaríamos otros 30 años más en vivir una situación así y resulta que es mucho más acentuada”. Tampoco abren el molino: “nuestro molino es muy grande y ponerlo en marcha para esta cantidad no es viable ni económicamente ni por calidad”. Las infraestructuras requieren un proceso de elaboración constante y debido a la poca cantidad de este año las máquinas se ven forzadas a parar en vez de funcionar 24 horas, lo cual disminuye calidad. Esta cooperativa puede trabajar un millón de kilos de oliva (170.000 litros de aceite) y este año molturarán en otro pueblo sólo 50.000kg - unos 9.000 litros.

Este descenso del 68% sobre la media conllevan a una pérdida de ingresos para los productores valencianos estimada por la Unió en 49,2 millones de euros. Vicent Insa, responsable del sector aceite de la Federación de Cooperativas de la Comunitat Valenciana, confirma que el secano es el gran afectado y en consecuencia, Castellón. Esta realidad también llega a Concentaina y a València al Canal Navarrés.

¿Mala suerte o crisis climática?

Desde Canet (Maestrat) no saben ni si habrá cosecha el próximo año: “el árbol está muy estresado y las temperaturas son muy elevadas”. El ingeniero agrónomo de Campoenguera (Enguera, Canal de Navarrés), Gabriel Gabriel Cano, es claro respecto a las condiciones climáticas: “No ha llovido nada, no ha hecho frío, los árboles no han hecho movimiento, ni brotar, ni florecer, la suma de todo ha hecho que sea un desastre”.

Teodoro Mas, director de ventas de la cooperativa de Enguera destaca la excepcional campaña del año pasado pero que “de octubre hasta ahora no ha llovido nada 120-130 litros y el árbol, por mucho regadío que tengamos no ha regenerado ni generado”. El campo avisaba, y de una media de cinco millones de quilos han pasado a 500.000. 

“Se veía venir”. Paloma Roures es rotunda respecto a la crisis climática. “Está ahí y afecta a nuestros cultivos que, además, son herencia de una agricultura que ha manipulado los suelos para tener mas producción: sólo por la sequía no es, porque es un cultivo resistente”. Como asesora destaca que no se trabaja adecuadamente, lo que ocasiona un agotamiento de la materia orgánica y el árbol se estresa. La mayoría de hectáreas de estas zonas son de autoconsumo, explica que se rigen por patrones de gente mayor (70-80 años) sin fuerzas que no quieren ni pueden invertir en cambiar el modelo porque prefieren un producto barato y la falta de un relevo profesional escasea. “La consecuencia es la desidia”. 

¿Y ahora qué?

“Existen marcas que han tenido producción gracias a cuidar el suelo y garantizar la materia de la tierra. Son los profesionales que se dedican al Aceite de Oliva Virgen Extra, como actividad principal, los que cuidan el suelo y los que ven rentabilidad por la calidad. Asimismo. Paloma referencia que las Cooperativas son clave para liderar este cambio de paradigma hacia un modelo de calidad que tanto pide el contexto: “Tenemos el minifundismo, lo cual es un valor añadido y una diferenciación como territorio, las cooperativas que históricamente han tirado del carro ahora cierran y los privados se mantienen con una mala campaña”. Repite que se necesita un cambio en el campo: “hemos disociado las partes del ecosistema y la agricultura de los años 80 ha agotado el futuro que debe ser holístico y regenerativo o no será”. Y también pasa por las cooperativas: “el cambio de modelo es cambiar a un sistema que funcione: hay pueblos muy pequeños que necesitan de lo agrario y que viven gracias a la actividad de la cooperativa como Bejís o Torás. 

Lo que en Castellón pasa de forma progresiva, en la Canal de Navarrés es con un pacto sin precedentes e histórico. Todas las almazaras de la comarca (Coanna, Agrícola de Bolbaite, Cristo de la Salud Navares, El Progreso de Bicorp) y Campoenguera se han unido para compartir los gastos del único centro de molturación que abrirá esta campaña, la Cooperativa de Enguera. “Es muy difícil llegar a un consenso de poblaciones cercanas para unirse por un bien común”. Teodoro cuenta, agradecido, que han llegado a un convenio de colaboración para molturar en conjunto: se separará el aceite de cada cooperativa y mantendrán su marca, pero comparten infraestructura de Campoenguera: entre todos elaborarán 700.000kg  de los 4-5 millones que suele producir Campoenguera en solitario. Precisamente, este fin de semana, encaran la Feria del Aceite con muchas actividades para transmitir la cultura olivarera. 

Elegir un buen AOVE para la mesa del restaurante o para las casas es imposible sin conocer el contexto de un sector que es parte de nuestro ADN.

castellonPlaza

Ruina en el olivar: cooperativas de Castellón renuncian a producir aceite ante la peor cosecha en 30 años

 

La escasa producción obliga a almazaras del Maestrat y la Plana Alta a cerrar sus puertas y los agricultores ni siquiera tienen garantizado el aceite para autoconsumoParte de los molinos de aceite de Castellón  cerrarán sus puertas por la falta de producción

Parte de los molinos de aceite de Castellón cerrarán sus puertas por la falta de producción / Mediterráneo

Elena Aguilar

Elena Aguilar

Cuando llega finales de octubre, las almazaras de las cooperativas se convierten en el músculo económico de buena parte de los municipios del interior de Castellón. Con el inicio de la campaña de la aceituna se engrasa toda una maquinaria que cada temporada mueve miles y miles de euros. Pero este año todo es diferente. En el campo no hay aceitunas y la producción de aceite de oliva será la más baja en décadas. Y eso ya está teniendo un impacto directo en comarcas como el Maestrat o el Alto Palancia, donde muchas almazaras han decidido no abrir sus puertas. Es más, la cosecha es tan raquítica que hay productores que dan por sentado que ni siquiera habrá oro líquido para autoconsumo.

Javier Bellés, gerente de la cooperativa agraria San Isidro de Vall d’Alba, una de las localidades con más superficie de olivar de la Plana Alta, asegura que en los más de treinta años que lleva en el sector jamás había visto una campaña tan mala. «Lo que está sucediendo este año es un desastre total. Aceite habrá muy poco y, además, de mala calidad», describe. De hecho, y a la vista de que en los árboles hay tan pocas aceitunas, la almazara de esta entidad elaborará también el aceite de Vilanova d’Alcola y Atzeneta del Maestrat. «Los tres hemos llegado a un acuerdo y solo abrirá las puertas la cooperativa de Vall d’Alba. Es una forma de ahorrar costes», dice.

Pese a que las cooperativas de estas tres localidades van de la mano, las cifras que manejan son un drama. «Entre los tres pueblos la previsión es recoger unos 15.000 kilos de aceituna de los que saldrán alrededor de 3.000 litros de aceite. Una miseria», lamenta Bellés, quien recuerda que el año pasado solo en Vall d’Alba se elaboraron unos 10.000 litros de oro verde. 

Atzeneta y Vilanova no son, ni mucho menos, las únicas localidades de la provincia donde este año la almazara permanecerá cerrada a cal y canto por falta de aceitunas. En Canet lo Roig, uno de los grandes productores del Baix Maestrat, sucederá lo mismo. Y en Vilafamés, también. Y aquellas que sí abrirán sus puertas lo harán por un corto espacio de tiempo. «Calculamos que en la zona del Maestrat la producción será un 5% de lo que se considera normal. Y eso siendo muy optimistas», describe Enric Simó, olivarero de La Jana y responsable del sector de la Unió Llauradora i Ramadera, que da por sentado que antes de que llegue Navidad la campaña estará más que finiquitada. 

50 millones de pérdidas

La Unió estima que, en el conjunto de la Comunitat Valenciana, se producirán unas 35.500 toneladas de aceitunas (la media de los últimos veinte años es más baja aún que la anterior 113.000 ) y calcula que los productores perderán 49,2 millones de euros.

La situación tanto a pie de campo como en las almazaras es de extrema gravedad y el principal culpable es la falta de lluvias. «Los olivos no han podido soportar el estrés causado por la sequía, y eso ha provocado que la cosecha sea prácticamente cero», dicen productores y cooperativas.

elperiodicoMediterraneo

dilluns, 21 d’octubre del 2024

diumenge, 20 d’octubre del 2024

LES COVES DE SIDI ABIN ROMÀ O LES COVES DE VINCENS ROMANUS?

 

Les Coves de Vinromà (La Plana Alta)







El terme compta, a banda del casc urbà, amb diversos nuclis de població: el Molinet, els Terrers Blancs, la Coloma, i els masos d'Abat, on s’han trobat soterraments humans i aixovars funeraris; Carruano, En Ramona, En Rieres i Calduch. Moltes són les rutes excursionistes que es poden gaudir: la dels molins, la de la Valltorta, amb les pintures rupestres de la cova Saltadora, amb la famosa imatge de l'arquer, declarades Patrimoni de la Humanitat; del Tossal Gros, Ametlers, Garrofers, Vaqueres. També és interessant el paratge de la Moreria.




Els àrabs l'anomenaven Sidi Abin Romà, els romans Vincens Romanus una mescla d'ambdues denominacions donaria el topònim Vinromà que coneixem, i que en època de la conquista cristiana era Avinromà. El seu primer poblament data de 6.000 anys aC, al barranc de la Valltorta. Del bronze hi ha diversos assentaments ibers: les Coves del Mas de l'Abat, , la Moreria, el Molí del Consell, d’on procedeix el famós casc de plata, i els Tossalets, on es va trobar un fragment de làpida, i on hi ha també moltes restes romanes, l'ocupació dels quals es remunta a la primera meitat del segle III.

Fou la capçalera de la comanda que duia el seu nom, formada per Albocàsser, Vilanova d'Alcolea, La Serratella, la Torre d'En Besora i les Coves de Vinromà. L'11 de maig de 1235 Jaume I (1208-1276) donà el terme a Balasc d'Alagón (1190-1235), i abans del 1243 passà a l'orde de Calatrava. El 1275 canviaren el lloc a Artal d'Alagon (¿?-1295), qui va donar carta pobla a Mateu Huguet i d'altres; Artal va mantenir el senyoriu fins 1293 quan li va ser embargat per Jaume II (1267-1327).

Aquest tornà a canviar-lo el 1294 en favor de l'orde del Temple, i el 1319 li fou assignat a la de Montesa. En 1347 va formar part de la Unió contra Pere IV (1319-1387) per la qual cosa fou castigada al pagament de “ 37.000 sous pels crims de la detestable Confederació i Unió malvada”. El 1421 s'hi reuniren provisionalment les Corts del Regne. Durant la guerra de Successió va posar-se de part de l'Arxiduc Carles (1685-1740). Per la seua situació geogràfica va ser assetjada en diferents ocasions durant les guerres carlines. La seua població va disminuir dràsticament al llarg del segle XX a causa de l'emigració, principalment cap a la comarca de l'Horta, motivada per raons econòmiques.



L'agricultura de secà i les granges d'aviram i de porcs, de què hi ha més de 150 al terme, són la base econòmica del poble, que es complementa amb la ceràmica i el tèxtil.
Al típic barri de la Moreria encara es poden observar i visitar alguns dels 17 molins hidràulics del municipi, els quals estimularen l'economia de l'època. Encara queden dempeus sis, del segle XIV, així com part de les seues canonades de recollida d'aigua.
  • Església de l'Assumpció de la Mare de Déu. Començada en barroc i acabada en neoclàssic. Allotja el Museu parroquial d'Orfebreria amb una creu processional gòtica del segle XV.
  • Casa de les Senyoretes. Casa pairal dels Boix Moliner. Referenciada des de 1322.
  • Església Vella. Gòtica, de 1279. Degué de ser una església de les denominades de Reconquesta i van anar-se'n afegint capelles i d'altres elements fins el XVII. Fou molt danyada en la Guerra Civil.  A hores d'ara està desafectada.
  • Ermita de Sant Vicent Ferrer. 1614. Castell de les Coves de Vinromà. Musulmà. Totalment en ruïnes.
  • El Portalet. Part de la muralla, que donava entrada a la vila, d'origen musulmà.
  • El Calvari, del segle XIX, que acaba en una ermita amb obres d'Oliet (1775-1849)
  • Casa de l'Encomanda. Construïda a mitjans del XIV, era la residència del Comanador de la Comanda de les Coves. Acutalment ès propietat privada i conserva bona part del seu aspecte original.
  • L'Ajuntament
  • Font de la Vila. Interessant conjunt hidràulic format per la font, el abeurador i els llavadors, actualment restaurades,, amb probable origen en el segle XIV.
  • Font de Company. 1885
  • Col·lecció Museogràfica de la Vila.
  • Museu del Morter.
  • Un bon conjunt de fonts, masos i llavadors.

Se celebra anualment la Mostra de cocs covarxins, on es poden assaborir cocs i dolços, figues albardades i productes típics de la gastronomia local (embotits, llonganisses i xoriços, patés, botifarres, formatges...). També hi ha tallers organitzats, en què es poden fer pastissets, cocs amb codony, cocs amb mel, prims i farinoses, confitura de moniato, bunyols, ametles rocoses, etc.