La escasa producción obliga a almazaras del Maestrat y la Plana Alta a cerrar sus puertas y los agricultores ni siquiera tienen garantizado el aceite para autoconsumo
Parte de los molinos de aceite de Castellón cerrarán sus puertas por la falta de producción / Mediterráneo
Cuando llega finales de octubre, las almazaras de las cooperativas se convierten en el músculo económico de buena parte de los municipios del interior de . Con el inicio de la campaña de la aceituna se engrasa toda una maquinaria que cada temporada mueve miles y miles de . Pero este año todo es diferente. En el campo no hay aceitunas y la producción de de oliva será la más baja en décadas. Y eso ya está teniendo un impacto directo en comarcas como el Maestrat o el , donde muchas almazaras han decidido no abrir sus puertas. Es más, la cosecha es tan raquítica que hay productores que dan por sentado que ni siquiera habrá oro líquido para autoconsumo.
Javier Bellés, gerente de la cooperativa agraria San Isidro de Vall d’Alba, una de las localidades con más superficie de olivar de , asegura que en los más de treinta años que lleva en el sector jamás había visto una campaña tan mala. «Lo que está sucediendo este año es un desastre total. Aceite habrá muy poco y, además, de mala calidad», describe. De hecho, y a la vista de que en los árboles hay tan pocas aceitunas, la almazara de esta entidad elaborará también el aceite de d’Alcola y . «Los tres hemos llegado a un acuerdo y solo abrirá las puertas la cooperativa de Vall d’Alba. Es una forma de ahorrar », dice.
Pese a que las cooperativas de estas tres localidades van de la mano, las cifras que manejan son un drama. «Entre los tres pueblos la previsión es recoger unos 15.000 kilos de aceituna de los que saldrán alrededor de 3.000 litros de aceite. Una miseria», lamenta Bellés, quien recuerda que el año pasado solo en Vall d’Alba se elaboraron unos 10.000 litros de oro verde.
Atzeneta y Vilanova no son, ni mucho menos, las únicas localidades de la provincia donde este año la almazara permanecerá cerrada a cal y canto por falta de aceitunas. En , uno de los grandes productores del , sucederá lo mismo. Y en , también. Y aquellas que sí abrirán sus puertas lo harán por un corto espacio de tiempo. «Calculamos que en la zona del Maestrat la producción será un 5% de lo que se considera normal. Y eso siendo muy optimistas», describe Enric Simó, olivarero de y responsable del sector de la Unió Llauradora i Ramadera, que da por sentado que antes de que llegue la campaña estará más que finiquitada.
50 millones de pérdidas
La Unió estima que, en el conjunto de la , se producirán unas 35.500 toneladas de aceitunas (la media de los últimos veinte años es más baja aún que la anterior 113.000 ) y calcula que los productores perderán 49,2 millones de euros.



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